
El “Feliz Isabelle” entró a puerto cerca de la madrugada, con viento suave del sudeste y las dos cangrejas llenas del aire frío que sopla en los últimos días de abril.
Desde la escollera de piedra, un viejo se pica su nariz puntiaguda mientras se arregla la barba, separando los pelitos blancos de los negros. Se pregunta ahora “¿Seguirá Asid piloteando esa goleta?”
El piloto



No hay comentarios:
Publicar un comentario