AQUEL QUE NAVEGA SIN RUMBO NO ENCUENTRA VIENTOS FAVORABLES

El María Madre sigue en el astillero esperando fondos del armador para poner los motones y las velas.

El piloto comanda este blog y con vientos plenos intenta entrar  buen puerto sin embarrancar, desde Buenos Aires.

El Viaje a Nueva Palmira, Carmelo y Colonia dio sus frutos

lunes, 26 de mayo de 2008

EL LABRADOR MARINO


En una librería de Belgrano encontré dos libros con cuentos de Jack London. Este lo empecé a leer este fin de semana en la isla (el clima lluvioso se prestaba para para la lectura). Tiene cinco cuentos y entre ellos El Labrador marino.

El capitán MacElrath jamás se había sentido atraído por el mar. Este era, tan sólo, el modo de ganarse el sustento, su lugar de trabajo, lo mismo que para otros hombres lo son la fábrica, la tienda o el Banco. El ansia de viajar nunca le había envuelto en sus cantos de sirena y la aventura jamás le encendió su espesa sangre. Care­cía de imaginación. Para él nada significaban las mara­villas de las profundidades. Los tornados, los huracanes, el oleaje o las mareas, constituían otros tantos obstáculos en el rumbo de un buque e inconvenientes para su capitán; así únicamente los consideraba. Había visto, pero sin verlas, las muchas maravillas de tierras lejanas. Bajo sus párpados ardía la esplendorosa belleza de los mares tropicales o le mordían las cortantes galernas del Atlántico Norte y del Sur del Pacífico, pero sólo le recordaba mesas destrozadas, cubiertas barridas por el agua, cordajes arrancados, gasto excesivo de carbón, largas travesías y pintura fresca estropeada por la lluvia.

En una conversación del capitán con su esposa ella le cuenta un muy lindo "cuento".
— ¿Te acuerdas de Jimmy MacCaul? —indagó—. Ve­nía al colegio con nosotros. Sí, Jimmy MacCaul que tiene la granja después de la casa del doctor Haythorn.
—Sí, ¿qué le ha ocurrido? ¿Ha muerto?
—No. Vino a preguntarle a tu padre, la última vez que zarpaste, si antes habías estado en Valparaíso. Cuando tu padre le dijo que no, Jimmy quiso saber:
«¿Y cómo va a encontrar el camino?» Y, entonces, tu padre le dijo: «Muy sencillo, Jimmy. Supón que te vas por tierra, a ver a un hombre que vive en Belfast. Belfast es una ciudad muy grande. ¿Cómo encontrarías el camino?» «Pues con la lengua —dijo el otro—. Se lo preguntaría a la gente con la que me cruzase.» «Ya te dije que era sencillo —respondió tu padre—. Del mismo modo encuentra mi Donald el camino de Val­paraíso. Se lo va preguntando a los buques con los que se cruza, hasta que da con uno que ya ha estado en ese sitio y el capitán se lo indica.» Jimmy se rascó la cabeza y dijo que lo comprendía y que resultaba sencillo.
El capitán rió el chiste y sus cansados ojos azules se alegraron un instante.
El labrador marino
Jack London

jueves, 22 de mayo de 2008

EX-LIBRIS

Siempre trabajo en más de un proyecto a la vez. Ahora son por lo menos cuatro los que me ocupan la cabeza y el tiempo. No por na da lleva la leyenda "MARE MAGNUM".
En este blog solo voy contando lo que que tiene que ver con los barcos. El diseño de el EX-LIBRIS hace rato que lo estoy armando pero por una cosa u otra no lo termino más. Es quizas el diseño que no me termina de convencer y sigo teniendo mis libros sin este sello con el que los quiero identificar. Tania me diseño uno muy lindo con un barco en una botella pero tampoco nunca se hizo. También me pasó la dirección de donde hacen los sellos según el diseño y... la perdí. (¿Porque sera que no puedo tener mi ex-libris?).

lunes, 19 de mayo de 2008

BALANDRA II

Los vientos son francos y desde el sureste para la balandra. Ya tiene timón y le ha quedado pintado, faltan los herrajes, construirlos y ponerlos. Parte de la jarcia firme esta colocada, con la vigotas bien adujadas. En proa el baupres esta puesto aunque faltan ajustes. Proximos pasos: la jarcia de labor, las velas y alguna otra cosita. Hasta julio seguro estara en el astillero.